El arte de comer
Comer
bien, al igual que la pintura, la música y el baile, también es un arte. Pero,
a diferencia de estos, desarrollar la capacidad de comer saludable es algo que
está al alcance de todos, con igual nivel de exigencia, perseverancia y
responsabilidad. Es un don que puede nacer en cada individuo humano de este
planeta.
Sabemos
el gran placer que nos genera la comida, pero ignoramos el placer que va más
allá de engullirnos un plato de comida: el comer y mantenerse saludable. Ese sí
que es un gran placer.
Muchos
creen que la alimentación sana es sinónimo de comida fea e insípida y que comer
saludable es otorgarnos un auto-castigo. La realidad es otra, pues se ha
comprobado que para comer bien no hay necesidad de cohibirse de múltiples
delicias para nuestro paladar, pues la cuestión es saber elegir lo que vamos a
comer y hacer una buena distribución de las raciones.
La
cantidad es importante. La gran mayoría de las personas ignora el hecho de que
puedan gozar de la gran variedad de alimentos, pero teniendo en cuenta la
ración. Se puede comer de todo, pero a pequeñas dosis, con
moderación, con responsabilidad.
Es
hora de destapar la venda que cubre nuestros ojos frente a la alimentación
saludable. Es tiempo de descubrir nuevos sabores que juzgamos a priori y que
podrían hacer felices a nuestros paladares.
Llegó
el momento de convertirnos en malabaristas a la hora de comer. La comida nos
brinda la oportunidad de jugar a ser creativos, de usar nuestra
imaginación para crear nuevas formas de apreciar los alimentos y sus nutrientes
a través de múltiples recetas que sean apetecibles y asimilables por nuestro
paladar y estómago.
¡Es hora de alimentARTE!
